¿QUÉ ZAPATO DEBERÍA COMPRARME?

por / miércoles, 15 abril 2015 / Publicado enNoticias, Podología
calzado ortopédico

¿Sabías que a lo largo de nuestra vida caminamos alrededor de 160.000km, que corresponde a cuatro veces la vuelta al planeta?

Dado este hecho, deberíamos utilizar un calzado apropiado diariamente que nos permita mantener el pie en unas condiciones adecuadas y evitar de esta manera la aparición de posibles lesiones como fascitis, metatarsalgias, juanetes, deformidades de los dedos…

Para saber que zapato elegir a la hora de ir de compras, tenemos que tener en cuenta algunos consejos y observar algunas de las características que tienen que tener…

  • Primeramente se recomienda ir a comprar los zapatos a última hora del día. Esto es porque los pies están más dilatados (hinchados) al final del día, y de esta manera evitaremos que nos aprieten.
  • El calzado ideal es aquel que nuestro pie se adapte a este y no al revés. Para ello es preciso utilizar un zapato que nos recoja el pie a la perfección, en invierno preferiblemente con cordones o hebillas y en verano con tiras para que este bien sujeto, pero sin que nos apriete o nos quede grande. Para ello nos guiaremos por nuestra talla de pie, aunque esto es solo una referencia ya que varía con el tiempo o según el fabricante.
  • Debe ser cómodo, así que podemos probarlo en los dos pies, caminar con ellos por la tienda y comprobar la flexibilidad o si hay zonas de roce o fricción.
  • Los zapatos deben estar fabricados con materiales traspirables y evitar los que estén hechos con plástico ya que esto solo causa mal olor, pies sudorosos y maceración pudiendo llega a aparecer infecciones. Es por ello que se recomienda comprar en zapaterías.
  • Observar que no existan costuras internas ya que esto es clave para evitar la aparición de ampollas o zonas de dolor. Han de ser de materiales suaves y flexibles.
  • Tienen que ser flexibles, pero a su vez tener una suela lo suficientemente gruesa y antideslizante para aislar al pie del exterior, y evitar que sufra.
  • Que contenga un contrafuerte bueno (no demasiado blando ni duro), que le dé buena sujeción al talón y evitar así posibles desviaciones de este.
  • El tacón no debe ser ni demasiado bajo ni alto. Lo ideal es que sea de 3 a 4 cm y ancho. La puntera del zapato redonda de manera que no comprima los dedos.
  • Ningún calzado corrige deformidades como pie plano, pronado o supinado. En caso de estas se debe utilizar una plantilla adaptada al pie en el interior del zapato.
  • Se debe elegir el calzado adecuado para cada actividad, por  ello se recomienda acudir al podólogo para que nos aconseje sobre que características debe tener cada zapato, fundamentalmente en zapatillas de deporte.

Por último, recuerda que a la hora de elegir zapatos no hay que dejarse llevar sólo por la moda, ya que actualmente puede combinarse comodidad con estética.

Cuide sus pies, le pertenecen.

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