LOS MEJORES ALIMENTOS PARA LA ARTRITIS: DE LA CÚRCUMA AL AGUACATE

por / jueves, 08 octubre 2015 / Publicado enFisioterapia, Noticias, Osteopatía, Otros, Podología

La artritis reumatoide, enfermedad que hace que las articulaciones se hinchen dificultando y reduciendo la movilidad de las personas que la padecen, afecta a más de 200.000 personas en España y se calcula que cada año se diagnostican en torno a 20.000 casos nuevos, según el informe EPISE sobre prevalencia e impacto de las enfermedades reumáticas realizado por la Sociedad Española de Reumatología (SER).

El término artritis incluye todas aquellas enfermedades reumáticas en las que el proceso desencadena inflamación de las articulaciones, siendo la reumatoide la más incapacitante de todas ellas. Esta patología cursa con dolor, rigidez, hinchazón y pérdida de movilidad articular, especialmente de manos, pies, muñecas, hombros, codos, caderas y rodillas.

Aunque a día de hoy sigue sin existir una cura para frenar el desarrollo de esta enfermedad, la mayoría de los expertos coinciden en que sí se puede evitar su aparición. “Existe la creencia común de que la artritis es una parte inevitable del proceso de envejecimiento, y se cree que no se puede hacer nada para prevenirla o aliviarla, sobre todo si proviene de la herencia genética”, explica la osteópata Antonia Boulton en Healthista, pero es una idea equivocada.

Diversas investigaciones científicas han demostrado que el estilo de vida y la dieta tienen más influencia que los genes en la progresión de la enfermedad. “En otras palabras, sólo porque a tu madre y a tu abuela se les hinchasen las articulaciones y sintiesen dolor, no significa que te vaya a ocurrir también”, advierte la especialista, quien insiste en que la clave está en la prevención.

Haciendo unos sencillos cambios en nuestro estilo de vida como realizar ejercicios adecuados (especialmente estiramientos o aquellos que nos recomiende un fisioterapeuta o quiropráctico) y manteniendo una alimentación basada en alimentos que nos ayuden a cuidar y mantener nuestros huesos sanos, podremos frenar su aparición.

Seguir una alimentación adecuada a tiempo puede evitar la artritis. (iStock)
Seguir una alimentación adecuada a tiempo puede evitar la artritis.

El pescado azul

El salmón, la trucha, las sardinas o la caballa son algunos de estos pescados recomendables por su alto contenido en ácidos grasos omega-3 que ayudan a reducir la inflamación. “No sólo eso”, añade Boulton, “además son una buena fuente de nutrientes –como vitamina D, magnesio o calcio– que ayuda a construir una estructura ósea fuerte y sana”.

Verduras de hoja verde

Acelgas, apio, berro, brócoli, espinacas o, la cada vez más protagonista de las ensaladas, la rúcula, se caracterizan precisamente por el verdor de sus hojas. Son alimentos llenos de vitaminas y minerales que pueden ayudarnos a mejorar nuestra salud musculoesquelética si los comemos habitualmente.

Destacan por un lado porque contienen magnesio y calcio, que es vital para construir y mantener una buena estructura ósea, pero también son una fuente importante de vitamina E que ayuda a proteger el cuerpo de las citoquinas, proteínas que regulan la función de las células que promueven la inflamación en las articulaciones.

Aguacate

Considerado un superalimento, el aguacate está repleto de las denominadas como grasas buenas, que el cuerpo necesita para mantenerse sano, y de magnesio, fundamental para mantener el correcto funcionamiento de la estructura ósea y muscular. Además, contiene boro, que se cree que afecta a la forma en la que el cuerpo asimila otros minerales como el magnesio o el fósforo, lo que puede ayudar a frenar los síntomas de algunos tipos de artritis como la osteoartritis (OA).

Cúrcuma

Es gracias a la curcumina, el colorante natural que procede de esta planta y que se caracteriza por su color amarillo brillante, está considerado uno de los alimentos más adecuados para la prevención de la artritis.

Gracias al oleocantal, el aceite de oliva tiene efectos similares a los fármacos antiinflamatorios

Utilizada desde hace miles de años para tratamientos en la medicina tradicional de India y China, hoy numerosos estudios científicos avalan los múltiples beneficios para la salud de la cúrcuma y se ha demostrado que ayuda a aliviar el dolor de las articulaciones y aumenta su flexibilidad. No sólo puedes comerla en el curry, puedes añadir un poco de cúrcuma en guisos, sopas y purés o, por ejemplo, utilizarla para dar un poco de color a una coliflor o un arroz.

Nueces y frutos secos

Una pequeña ración diaria de frutos secos o semillas como almendras, nueces, sésamo o pipas de calabaza, nos aporta la cantidad suficiente de antioxidantes y ácidos grasos omega-3, que nos ayudarán a protegernos de la inflamación articular.

“También contienen calcio, magnesio, boro y azufre, esenciales para tener los huesos fuertes”, añade la osteópata autora de Combat Arthritis: The Essential Guide for Osteoarthritis. “Trata de evitar las variedades tostadas y saladas. Todos ellos son excelentes opciones para cuidar de nuestra salud pero es mejor comerlos crudos”, aconseja la experta.

No dudes en incluir la cúrcuma en tu dieta, es un alimento de lo más saludable. (iStock)
No dudes en incluir la cúrcuma en tu dieta, es un alimento de lo más saludable.

Aceite de oliva

Qué decir del oro líquido y sus propiedades saludables, pero probablemente no sabías que también es bueno para combatir la artritis. Según han demostrado varias investigaciones científicas, es gracias al oleocantal que el aceite de oliva tiene efectos similares a fármacos antiinflamatorios de uso común como el ibuprofeno. Este compuesto orgánico natural presente en el aceite de oliva virgen extra, no sólo es el responsable de darle ese sabor ligeramente picante, además previene la producción de enzimas inflamatorias, por lo que reduce la inflamación y el dolor muscular.

Caldo de hueso

Al cocer a fuego lento los huesos de pollo o ternera acompañados de algunas verduras y hortalizas, todos los nutrientes de los ingredientes como el calcio, el magnesio, el fósforo, el sodio o el potasio, se liberan en el agua “produciendo un caldo deliciosamente nutritivo”, califica Boulton. Si además le añades un poco de cúrcuma o un trocito de jengibre, incrementarás las bondades antiinflamatorias de esta sopa saludable y de lo más sencilla de preparar.

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